Fichas – Handbol Salle Bonanova (Lliga Catalana)

.

Albert Jene

Quién nos iba a decir que Albert Jené iba a ser el jugador más veterano del equipo. A sus 33 años, no solo es el más longevo, también, el más antiguo de la casa. Pasan los años, pero la forma en la que custodia la portería no ha cambiado un pelo. Jené las mata callando: un tiro impreciso y el margen de que te la pare pasa de 0 a 100. Ágil y con su particular gestoforma, se ha convertido en todo un referente con las bautizadas paradas del oso (las que van por arriba) y sus reflejos pardos, también por abajo. Su corpulencia, además, anula a los extremos con una facilidad que asusta. Podríamos seguir hablando maravillas de Albert, pero ya estaríamos revelando demasiado del jugador. Para conocerlo os tocará competir contra él y fallar como escopetas de feria.

Edgar Lohse

Hemos perdido la cuenta de cuántas veces Edgar ha levantado partidos, se ha lesionado en ellos e incluso se ha desmayado del dolor. Pero ahí donde lo veis, es especialista en pasar a un primer plano desde el silencio y la discreción. Aunque, ciertamente, sobre la pista no tiene nada de discreto. El jugador de la cantera de Farigola Vallcarca es elasticidad Boomer, intuición felina y paradas imposibles cual palomita Ters Tegen. Si crees que exageramos con estas descripciones, fantástico porque tenemos el vídeo perfecto para corroborar tanta filigrana.

David Sánchez

Incansable, constante, pesado; pero en plan bien. David se corona siempre como el maratoniano campeón de las Cruces de Pedralbes, aunque en realidad lo que más destaca de él no son sus piernas en sí o sus fornidos gemelos. Es la garrapata que llega a ser de avanzado, su efectividad desde el extremo, su brutal precisión y sus escapdas inalcanzables al contraatques. También salido de los patios de la Farigola Vallvarca, David lleva años predicando con el ejemplo: para rendir y despuntar no valen trucos de magia ni elegantes ilusionismos al estilo René Lavand. Picar piedra, intensidad y fair play. ¿Buscáis buenos ejemplos de alta competición? En David tenéis un espejo donde miraros.

Guillem Reixach

Uno de los jugadores que mejor refleja y representa la correcta transición del senior A con su relevo generacional es Guillem. No por ser el hermano de Jaume, quien fuera pivote del primer equipo una década atrás, sino porque a su joven edad se ha convertido ya en un jugador importante. Es un lider. No le tiembla el pulso a la hora de tomar decisiones, de gritar y de mandar. Desde el eje central del atque dirije la orquesta, armonizando el juego con inteligencia y lanzando de nueve si se tercia. Cada año que pasa coge más galones y esta temporada no será menos. Si mi manda la 3, a misa.

Joan Alegre

Nos alegra el día y los entrenos. Joan ha sido todo un descubrimiento, ya no solo por su carisma, su implicación y sentido del equipo, sino por todo lo que llega a aportar como jugador, también técnicamente. LLegó de Manyanet para demostrar que aquí en la Salle hay mucha madera que aprovechar. Joan es un central inteligente, jugón, con un lanzamiento exterior dificil de olisquear, y probablemente una de sus mejores virtudes sea esa, su imprevisibilidad. Es de los jugadores que pierde la voz con un gol, pero no suyo, sino del compañero. Fogoso y competitivo. Joan tiene mucho que escribir en este equipo y, por lo visto la temporada pasada, su historia es una trama trepidante e interesante en línea ascendente.

Enric Pascual

Himan era zurdo. Enric lo sabe. Él es uno de esos jugadores que si le ganas en un uno contra uno, será porque su cabeza no está en la pista en el momento preciso de la acción. Hay muchas cosas que destacar en Enric, jugador procedente del Liceo y hermano del mítico Jordi Pascual (quien por cierto ha vuelto al primer equipo). Una de ellas es que probablemente sea el jugador más joven y que más años lleva en el primer equipo, y eso tiene mucho mérito. Hablar de experiencia en su caso es justo, porque los años nos han demostrado que Pascu Junior tiene un ojo muy afinado para enchufarla desde el extremo derecho. Potencia, habilidad y recursos definen a un jugador con una gran proyección que se confirma con el paso del tiempo. Dicen que más vale maña que fuerza, pero en su caso cuentan las dos.

Alex Mullor Malagarriga

El orden no altera el contenido en un jugador como Alex. No tiene días malos, y, si los tiene, no se hacen patentes sobre la pista. Alex (“Mala” para los del equipo) se forjó en las pistas del Besós con el Coras y el Sant Martí. Llegó al club en juvenil, donde luego saltó a senior con el segundo equipo, hasta 2018, que vistió durante una temporada la camiseta perica con el Espanyol. Ahora “Mala” ha vuelto, y ha vuelto para cubrir una posición que pasó del overbooking a los ojeadores. Como lateral izquierdo, Alex ya se ha hecho suya la posición, dominando los espacios cortos, dinamizando el juego en ataque y llegando hasta la cocina cuando se requiere. En este caso, ya lo dijimos en el titular: tras los 6 metros siempre viene el gol.